Como transformar discusiones y peleas en momentos tranquilos y felices.

Vanessa González RicoEducación, Parejas0 Comments

Vida en pareja:

Te narro algunas estrategias que te ayudaran a mejorar la calidad de las relaciones de pareja.

  1. Haz silencio y escucha. ¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase? ¡Probablemente muchas! sin embargo, ¡qué difícil puede ser solamente mantenerse en silencio y escuchar a la otra persona! La verdad es que solo queremos expresarnos, decir lo que sentimos y pensamos, inclusive si estamos en medio de alguna discusión lo que menos deseamos es escuchar al otro, deseamos imponer nuestras ideas, nuestro punto de vista. Lo más probable es que en medio de ese ambiente acalorado y tenso es que no seamos oídos. Por este motivo esta herramienta puede ayudar significativamente a disminuir el daño que le hacemos a nuestra pareja. Si, podemos dañar al otro, puesto que en medio de esos momentos donde hay discusiones y tensión las palabras y expresiones corporales generalmente conllevan un cumulo de emociones negativas como tristeza, rabia o frustración y en ese momento salen sin ningún tipo de “filtro” o “empatía” con el otro. Así que es necesario aprender a escuchar, lo cual consiste en concentrarse en lo que la otra persona está expresando. Y escuchar no es sólo hacer silencio, ya que con mucha frecuencia hacemos silencio de forma verbal, sin embargo, nuestros pensamientos siguen rondando en la cabeza impidiéndonos realmente escuchar lo que nos están diciendo. Intente fijar su atención en lo que está escuchando y preste real atención a lo que se está recibiendo por parte de la otra persona.
  2. Sea abierto y honesto con su pareja. Expresar lo que se siente, lo que se piensa, junto con esto compartir los planes, sueños y metas es una parte fundamental de las relaciones interpersonales sanas. En la medida en que somos más abiertos y sinceros con nuestra pareja nos permitimos un encuentro más genuino, sin mascaras ni apariencias. Esconderse detrás de una emoción falsa puede generar distanciamiento e incomprensión. Ser honesto es derrumbar barreras emocionales y, en la medida en que derrumbamos dichas barreras comunicacionales y afectivas, nos acercamos más desde la humanidad y el amor. Ser abierto significa entre tantas cosas, hablar de lo que jamás hemos sido capaz de hablar ante otra persona, significa incluso mostrar nuestra parte sensible y vulnerable de forma completa. Si logramos aplicar esta herramienta, con mucha seguridad nos llevará a tener altas posibilidades de conseguir un alto nivel de entendimiento y compenetración en nuestra relación.  
  3. Preste atención a las señales no verbales. La comunicación no verbal, el lenguaje corporal, la expresión corporal, el tono de voz, el contacto visual que se establece al momento de tener conversaciones va a ser determinante en la forma en como se establece esa relación. Es parte de lo que se conoce como “Escucha Activa”, un principio donde no sólo oímos, sino que prestamos atención a todos los elementos que forman parte de una comunicación integral. Así que no es sólo estar conscientes de lo que se dice, sino, como se dice.
  4. Centre su atención en el aquí y en el ahora. Con mucha frecuencia en medio de la relación de pareja hacemos referencia a eventos del pasado en medio de una discusión, eventos no sanados que por lo general tienen un alto contenido emocional, lo que desencadena una serie de emociones que si se juntan con las actuales puede ser una gran olla de presión explotando. Hagamos un análisis de las últimas 3 discusiones que hayamos tenido con nuestro amor. De esas últimas veces: ¿Cuántas veces utilizamos las palabras, “siempre”, “nunca”, “en todo momento”, “me canso de decírtelo”, “¡hasta cuándo?”. Seguramente y sin temor a equivocarme puedo asegurar que están presentes estas frases que simplemente simbolizan que la discusión viene desde antes, sentimientos represados, conflictos no expresados a tiempo y heridas no sanadas. Por este motivo, al momento de tener una conversación seria en la que hay desacuerdos, es importante mantener la atención en el aquí y en el ahora, sin traer situaciones del pasado.
  5. Hágase responsable. Uno de los consejos que como terapeutas solemos expresar a nuestros pacientes es este: Hágase responsable de sus propias acciones, palabras, reacciones y pensamientos. En la medida en que nos hacemos responsables de lo que decimos, sentimos, pensamos y hacemos, evitamos el culpabilizar a la otra persona por absolutamente todo. Este simple consejo ayuda a que la relación este libre de juicios de valor, críticas y señalamientos. Simplemente el “yo” va por delante. Y no el tan conocido y señalador “tu”. Como última recomendación te invitamos a hacerte cargo de todas las áreas que te conciernen y actuar de forma madura, adulta, responsable y empática.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *