El diagnóstico y sus efectos

Jose Daniel AguilarClínica, Destacados, Educación0 Comments

    Vivimos en una sociedad donde consideramos que la actividad médica en sus diferentes acepciones se ha diversificado y, a su vez, perfeccionado tanto que hemos podido aspirar a curar y tratar enfermedades que antes eran mortales. Ahora padecer de cáncer, no es lo mismo que a principios de los años ochentas, y lo mismo aplica para otras enfermedades como la hipertensión, la diabetes o hasta el VIH-Sida. Los tratamientos actuales han permitido alargar la espereza/expectativa de vida y mejorar la calidad de la misma de aquellas personas que padecen tales enfermedades, aunque esto no significa que no sigan habiendo escollos o males insalvables hoy día.
    Pero, todo esto se sabe desde la ciencia médica y sus allegados, psicólogos, terapeutas ocupaciones, fisioterapeutas, etc. Para la población general quizás sea otra historia.
    El solo pensar en “Diagnósticos” como los antes mencionados sigue generando escozor, malestar o incluso intenso sufrimiento en aquellos que los padecen y sigue repercutiendo en lo más profundo de su mente aunque la enfermedad aún no sea palpable.
    A continuación voy a plantear algunas ideas que tengo respecto a los Diagnostico; ¿qué son y para qué sirven? ¿Qué efectos tienen?
    Vamos a empezar con lo más importantes: ¿Qué es un Diagnostico y para qué sirve?
    Esta pregunta la voy a plantear desde tres puntos de vista, por un lado un concepto general, más adelante desde el punto de vista del “agente de salud” (llámese este médico, psicólogo, terapeuta, etc.) y por otro lado desde el “paciente” (podría esto encajar con los adjetivos: doliente, sufrido, enfermo, etc.)
     La palabra diagnóstico viene de griego diagnostikós, a su vez del prefijo día-, “a través”, y gnosis, “conocimiento” o “apto para conocer”. Se refiere al conocimiento que se logra a través de una evaluación y que describe la condición actual de una situación, evento, objeto u organismo. Es decir, es la evaluación que se hace sobre un objeto o situación en un determinando comento; en palabras simples, vamos a imaginarnos a una persona en general, tiene una necesidad, tiene hambre, esta persona realiza una evaluación de su necesidad actual y la compara con otras situaciones registradas en su memoria de lo que significa tener hambre, al hacer esto esta persona podrá identificar si por ejemplo es poca, moderada o mucha hambre la que siente en ese momento. Eso es un diagnóstico. Todos nosotros realizamos diagnósticos a cada rato, en todo momento sin darnos cuenta; desde este punto pareciera que la palabra diagnóstico solo podría ser aplicada a la salud cosa que no es real, porque existen diagnósticos comunitarios, escolares, de ingeniería y funcionamiento, es decir podríamos encontrar diagnósticos casi que por cada área de conocimiento humano.
    Ahora, el Diagnóstico para el “Agente de Salud-Médico” es la conclusión a la que se llega luego de haber evaluado la condiciones de un paciente.  Pero muchas veces esto no concluye allí, sino que el diagnóstico se convierte en una referencia a través de la cual se comprende lo que le sucede al paciente, es decir, tiene dos vías, una porque es la conclusión a la que se llega pero a la vez se convierte en el paradigma a través del cual se observa al paciente y entonces encontramos sentencias como “es que el es un diabético, es un bipolar, el un canceroso”, se empieza a definir a la persona y todo lo que ES desde la particularidad de la condición a la que se llegó con el diagnóstico, hecho que es garrafal desde mi punto de punto de vista, porque por ejemplo, deja de verse a Daniel, un joven de 30 años que padece de esquizofrenia y empieza a verse a la esquizofrenia encarnada en esa persona, sin dejar rastros de humanidad y de las otras capacidades y potencialidades de Daniel.

   Si bien es cierto que los Diagnósticos ayudan mucho en las ciencias para definir condición actual de una situación, ayudan a elegir más certeramente una intervención adecuada y además, según las investigaciones, a plantearse pronósticos definidos y esperanzas respecto a algo, tienen la desventaja de que se convierten en el punto central desde el paciente es mirado muchas veces dejando de lado o ignorando otros elementos importantes de su vida y humanidad.
     Por otro lado, para el “Paciente” es otra historia, un diagnóstico es la definición de lo que le está pasando en ese momento, tiene un peso importante porque es el resumen de lo que el “otro” (que se supone sabe más que el paciente) piensa que le está ocurriendo y define su experiencia, incluyendo su posibilidad de ser con lo que le está aconteciendo, esto al final se reduce a su expectativa de vida y de muerte.
    Algo muy llamativo que he llegado a observar con pacientes y con familiares de pacientes es que cuando se adjudica un diagnóstico, se señala que tal paciente padece de esquizofrenia, bipolaridad, hipertensión, cáncer o lo que sea; tiene dos efectos: por un lado alivia la angustia porque da la sensación de conocer más la situación y por lo tanto esta en la mente la fantasía de la posibilidad de controlarla, pero por otro lado también he visto que entonces el paciente y los familiares empiezan a ver y evaluar la realidad de esa persona desde el diagnóstico y he escuchado cosas como: “es que él hace esto porque es bipolar”, “el sigue haciendo aquello porque es esquizofrénico”, “me veo más demacrado y pálido desde que me dijeron que tengo cáncer”. Todo esto ocurre por el efecto de tergiversación o deformación que planeta el Diagnóstico.
    Como dije hace un momento, desde mi punto de vista los diagnósticos tiene su utilidad y a su vez muchos efectos, los que puedo señalar ahora son dos: por un lado un efecto de alivio de la angustia por la aclaración de la situación pero posteriormente o en paralelo un efecto de deformación que recae sobre el paciente.
En la siguiente entrega voy a intentar desarrollar un poco más, desde la perspectiva del agente de salud, como deberían comunicarse los diagnósticos, que se puede hacer para disminuir los efectos devastadores que a veces, desde la fantasía del médico, tienen el haber diagnosticado a un paciente con tal o cual enfermedad.
       Agradezco tus comentarios y opines respecto a lo que has leído hasta ahora

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