El duelo: 5 etapas que puedes superar

Vanessa González RicoClínica, Destacados0 Comments

     Quiero compartir acerca de las etapas del Duelo, la primera etapa es llamada Negación, la misma es un mecanismo de defensa que tiene como finalidad proteger y defender al individuo de la situación actual que está generando dolor, en esta etapa podríamos escuchar frases tales como “Esto es imposible” “Debió haber algún error” “Esto no me puede estar pasando a mí”. Generando sentimientos de tristeza, de minusvalía que nos lleva a sentirnos abrumados y abatidos. Es una oportunidad para las personas de pensar en la muerte de manera más distanciada, buscando la adaptación del evento que ha asaltado su psiquismo de manera muy doloroso, abrupta, repentina. Es importante señalar que esta etapa es un proceso normal y natural que suceda, es válido sentirnos así, sin embargo, si consideras que tienes mucho tiempo en esta fase es importante reconocer que en ocasiones necesitamos ayuda, que estamos vulnerables y es muy difícil manejarlo. Por ende, tienes derecho a pedir a las personas de tu entorno que solo te escuchen, que no te juzguen y señalen por como lo estés manejando, hazles saber que en este momento solo necesitas expresar tus emociones sin temores, libremente.
      La segunda etapa del duelo es La Ira y se manifiesta cuando ya es imposible negar la perdida que hemos sufrido, ya suena imposible no admitir lo que ha acontecido.  Sucede cuando nos enfrentamos a la realidad del fallecimiento, separación o distancia física. Y nacen algunas preguntas como ¿por qué yo?  ¿Por qué a mí?, en esta etapa la ira y la rabia inunda todo alrededor de la persona, acompañado de una sensación de insatisfacción en general. Se ven afectadas las emociones de la persona. Lo más sano y recomendable es permitir que sean drenadas dichas emociones, que no sean reprimidas. Es importante además siempre ser paciente en esta etapa, hasta que cese. Y por sobre todas las cosas validar siempre su emoción. En esta etapa es donde la ira / rabia se convierte en la protagonista, y es un proceso necesario para sanar y continuar adelante.
      La tercera etapa es llamada Pacto o Negociación, se refiere como su palabra lo dice a todas aquellas conductas que realizamos para conseguir lo que deseamos, por ejemplo, una persona que ha fumado cigarrillos durante toda su vida al enterarse que tiene cáncer promete no volverlo a hacer nunca más, con la esperanza de que el cáncer desaparezca o le dé mayor calidad y tiempo de vida. También en esta etapa surge la esperanza, de que se puede posponer o retrasar la desaparición física de la persona, o evitar una separación física, como en el caso de los divorcios. Quiere decir que cuando existe una alarma de divorcio entre las parejas, alguno de los dos empieza a realizar acciones que anteriormente no hacía, para evitar el divorcio. En algunos casos estos cambios son realmente permanentes en el tiempo y pueden llegar a cambiar la vida de las personas.
      El deseo de volver el tiempo atrás es una aspiración frecuente en esta etapa para así haber reconocido a tiempo la enfermedad o evitar que el accidente sucediera. O que se diera la separación. La frase que describe claramente esta etapa es “¿Qué hubiera sucedido si…” Nos quedamos en el pasado, mientras pensamos en lo extraordinaria que sería la vida si éste ser querido estuviera con nosotros.
     Esta fase del duelo suele ser la más breve de todas las etapas ya que se trata del último esfuerzo para encontrar alguna forma de aliviar/suavizar el dolor que se está padeciendo, por lo que supone un trabajo agotador para la mente y el cuerpo al tener que lidiar con pensamientos y fantasías que no coinciden con la realidad actual. Por lo que es natural ver a la persona que está pasando por este proceso con sueño, agotada y sin energías.  En este momento es importante trabajar con aceptación de la realidad de la pérdida.

       La cuarta etapa del duelo, es llamada La depresión, en esta fase lo característico es el estado de tristeza que invade a la persona debido a que realmente se empieza a hacer conciencia y a darse cuenta de lo sucedido, ya sea fallecimiento o separación, se denota también la sensación de inseguridad con respecto al futuro. También es esperado que la persona que lo padece tienda a dormir más horas de lo que usualmente dormía, debido al agotamiento físico y emocional de lidiar con lo acontecido. Debemos saber además que se manifiesta la decadencia física, la imposibilidad de trabajar o desempeñarse en tareas habituales. Es importante siempre reforzar y validar que es permitido sentirse de esta manera, y no juzgar o señalar a la persona por sentirse de esta forma.  Por lo que es imprescindible tener paciencia con respecto a la expresión del dolor.
      La quinta etapa del duelo es La Aceptación, consiste en la admisión de esta nueva realidad a nuestra vida, cabe resaltar que no necesariamente quiere decir que estemos de acuerdo con el fallecimiento o separación sin embargo ahora lo aceptamos como parte de nuestro proceso de vida y aparece la esperanza con la idea de que en algún momento pronto todo estará bien aceptando lo sucedido, es decir que aprendemos a vivir con la pérdida y crecer a través del conocimiento de nuestros sentimientos y emociones. Entonces es momento de seguir adelante y te das cuenta de ello. Es importante recalcar que, durante todo este proceso, por doloroso que pueda parecer y por solitario que puedas sentirte, no estás solo, los profesionales de la salud mental estamos dispuestos a ayudar y acompañar en este proceso.
      Cierro con este fragmento del relato <<El Anciano y el anillo del Rey>>: “Recuerda que todo pasa. Ningún acontecimiento ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche: Hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas”. “Esto también pasará”. Autor Anónimo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *