¡El estrés está acabando con mi vida!

Vanessa González RicoDestacados, Educación, Reflexiones0 Comments

¿Alguna vez te ha pasado que sientas y pienses que solo quieres salir corriendo? ¿Que ya no soportas más esa situación que te genera angustia, ansiedad, estados de tristeza y desesperación, y que ya no lo puedes manejar? ¿Que el exceso de trabajo, de responsabilidades, de expectativas propias y de otros no cumplidas te pesan como mil kilos en tu espalda? ¿Que existen situaciones del entorno que no puedes controlar, que te generan tanto malestar que solo quieres huir, pero no sabes qué hacer ante lo que te acontece?
    Afortunadamente no estás solo (a) en esta situación. Debes saber que esto es ocasionado por el manejo inadecuado del estrés, afectando a su vez tu calidad de vida y tus relaciones interpersonales. Cuando esto sucede te ves obligado (a) a hacer frente a la situación, a resolver conflictos que se hacen difíciles en algunas ocasiones por no tener los recursos propios para enfrentarlos o solventarlos. Entonces es aquí cuando el equilibrio emocional se ve afectado. Es importante destacar que estas circunstancias tienen consecuencias a nivel emocional las cuales nos llevan a reaccionar a la defensiva, tornándote irritable, con mal humor, hasta podrías presentar depresión y ansiedad, además puedes sufrir consecuencias nocivas sobre todo el organismo a nivel físico, tales como problemas estomacales, gastritis y ulceras; problemas del sueño, elevación de la presión arterial, agotamiento y alteraciones del apetito.
    Como dije en el párrafo anterior, ¡No estás solo en esto! Debes saber que existen formas y maneras de resolver esta situación que genera en ti tantas consecuencias que no son beneficiosas para tu salud. Leamos:
¿Cuáles son mis recomendaciones?
     El primer paso es aprender a reconocer cuando te sientes con estrés, es decir es

importante identificar el cómo te sientes a nivel emocional y a nivel físico, que pensamientos están asociados a esta situación que te genera estrés, y por ende que es lo que haces o cómo actúas al respecto. El siguiente paso es escoger una forma de enfrentarte al estrés. Quiero decir con esto que tu decides cómo manejarlo, está en tu responsabilidad el enfrentarlo o manejarlo de una manera beneficiosa o perjudicial para la salud emocional y física.  La siguiente recomendación que te doy es cambiando la manera cómo reaccionas al estrés. Me refiero a que está en tus manos el modificar las acciones que tomas. Te hago unas preguntas de diagnóstico para revelar esto que te aconsejo: ¿De qué forma resuelves usualmente las situaciones que te generan estrés? Otra: ¿Estás siendo la mejor versión de ti mismo al tener esa reacción y manejar esa situación?
    Además, existen algunas recomendaciones extras que te quiero dejar para manejar el estrés de maneras más asertiva, lee con atención y aplícalas según sea tu caso:
Comparte tus sentimientos con los amigos y personas de confianza, obviamente recomiendo algún especialista. No acumules todo lo que sientas y pienses, ten en cuenta que las personas somos como una olla de presión, en la medida en que vivimos vamos introduciendo pensamientos, sentimientos, emociones, sensaciones y acciones, si solo depositamos en nuestra olla interna aspectos negativos o que nos pueden hacer daño hará que cultivemos el estrés y posteriormente cosechar malestares físicos y emocionales.Realiza ejercicios físicos por lo menos 3 veces a la semana, por 45 minutos cada día, esto es especialmente útil, pues proporciona una forma de escape para la agresividad y la tensión, mejora el funcionamiento cardiovascular y genera un estado placentero de relajación después de cada práctica, te ayudará a liberar tensiones y generar un estado de bienestar.Enfoque tu postura a un afrontamiento de la situación en el cual busques el lado positivo de eso que te acontece, desarrolla un plan de acción para enfrentarlo. Es decir, enfócate en la solución del problema, aceptando que hay ciertas circunstancias que no puedes controlar, que se salen de tus posibilidades, acéptalo y haz algo acerca de las cosas que si puedes controlar.No te saltes las comidas y mantén meriendas saludables en tu escritorio como frutas deshidratadas (pasitas), nueces y maní sin sal, cereal de grano entero tipo granola, galletas de soda. El pasar largas horas sin comer puede generar sensación de fatiga o ansiedad.Toma pausas activas, cierra la puerta de tu oficina o espacio personal y puedes dura unos minutos haciendo estiramiento, escuchando música relajante, practicando respiración profunda, leyendo 5 páginas de una novela o escuchar alguna canción de meditación. Es decir, alguna actividad que te relaje y te distraiga de tus ocupaciones.

Establece prioridades claras con respecto a tus obligaciones y responsabilidades. Esto te ayudará a no dispersarte y ser más organizado (a), además recuerda que puedes contar con personas de su entorno y delegar responsabilidades. ¡No estás solo!

Asume los grandes retos como secuencias de pequeños pasos, se realista en tus planes y proyectos. Focaliza tus objetivos a corto y medio plazo tanto en tu casa como en la faceta profesional. Trata de ver las tareas y los contratiempos como desafíos que te permitirán crecer, como aprendizaje y parte de un mejoramiento, no como situaciones amenazadoras.Habitúate a dormir las siete u ocho horas recomendadas para un buen funcionamiento de tu organismo a lo largo del día. Trata que el sueño y descanso sean reparadores y de calidad.Respeta tus motivaciones y haz las cosas que realmente te gustan. ¡No te olvides de ti!Dedica una parte del día a alguna actividad de ocio sin remordimientos: Leer, ir al cine, deporte, escuchar música.  Si tienes familia y amistades dedícales un tiempo, desconectando de las obligaciones. Durante la semana dedica un día entero a descansar y realizar actividades que te gustan y no tengan ninguna relación con tus obligaciones habituales.

    Señalaba al principio de este artículo una verdad que quiero repetir, no estás atravesando estas situaciones de estrés tú solo(a), muchas personas  pasan por estos episodios en sus vidas y muchos han logrado cultivar una saludable forma de combatir el estrés, logrando que éste impacte de la menor manera posible en su día a día. Estas son unas recomendaciones que comparto para que puedas iniciar el camino que te llevará a un autodescubrimiento en el manejo correcto del estrés. Te invito a incorporarlas en tu agenda diaria y aplicarlas en medio de las situaciones estresantes que has logrado identificar en tu vida. Si necesitas ayuda de un especialista, ¡No dudes en contactarnos!

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