El tiempo no me alcanza ¿Y a ti? 5 claves para una planificación eficaz.

Vanessa González RicoDestacados, Educación, Motivación, Reflexiones0 Comments

Hay un tema recurrente y bastante frecuente que suelo escuchar en las consultas y es el hecho de como las personas manifiestan su insatisfacción y descontento con respecto al rendimiento de su tiempo, la forma como lo manejan (o como no pueden manejarlo) ya que señalan que no disponen del tiempo suficiente para hacer todas las actividades que les gustaría, “necesito días de 30 horas o más”, ¿lo has escuchado alguna vez? O reformulo mi pregunta: “¿Has dicho esto alguna vez?”. Esto sin duda genera una sensación de malestar que afecta su calidad de vida y hasta sus relaciones interpersonales.

Todos tenemos un solo denominador en común independientemente de nuestra situación financiera, sentimental, de salud, estado civil: este denominador es el tiempo, y te comento algo más: el tiempo es un regalo, no hacemos nada más que existir y respirar para obtenerlo. Todos nacemos con 24 horas en un día: los ricos, los pobres, los niños y los adultos, y sólo algunas personas parecen estar conscientes que la vida se va no en dinero, ni en salud, la vida se nos va en el factor tiempo. Todas las actividades que realizamos nos toman tiempo, desde dormir, comer, bañarnos, trasladarnos de un lugar a otro, trabajar o estudiar, todo esto se paga con la misma moneda: Tiempo. Y ocupamos este valioso regalo con muchas actividades, unas importantes y otras no tanto. Como consecuencia dejamos de lado lo que realmente nos gustaría hacer.

Sin embargo, en medio de toda esta vorágine de asuntos que nos consumen nuestro tiempo se nos olvida que, en gran medida, es nuestra RESPONSABILIDAD el decidir y elegir como se usa e invierte el mismo. El psicólogo Claudio Naranjo señala que: “La responsabilidad no es un deber sino un hecho inevitable. Somos los actores responsables de cualquier cosa que hagamos. Nuestra única alternativa es reconocer tal responsabilidad o negarla. Y percatarse de la verdad, nos cura de nuestras mentiras.” Entonces en la medida en que no asumimos, evadimos o culpamos a otros por lo que nos acontece será mucho más difícil que consigamos lo que deseamos.

Siguiendo la línea de pensamiento de Naranjo, entonces, cuando realmente analizamos con conciencia y responsabilidad el uso que le damos a nuestro tiempo nos podemos dar cuenta que son los propios hábitos, organización y distribución que le damos al tiempo, los que nos permite, o por el contrario nos impide, un uso adecuado de este recurso tan valioso.

Ahora bien, creo que es momento de comenzar a ver este tema de una forma esperanzadora, pues tenemos la solución en nuestras manos. Por lo general cuando hacemos conciencia acerca del manejo del tiempo de forma inadecuada y deseamos cambiar esto para nuestro beneficio es importante tomar en cuenta algunos elementos claves que te explico a continuación:

Antes de comenzar, lo primero que se debe tomar en cuenta es saber hacia dónde nos dirigimos y que es lo que realmente queremos lograr, puesto que en la medida en que definimos nuestros objetivos ya hemos dado un gran paso en el hecho de saber cual es el camino a recorrer. Entonces te pregunto, ¿Qué quieres lograr? ¿Cuáles son tus sueños? ¿Hacia dónde quieres dirigir tu vida? ¿Quieres lograr que el regalo llamado tiempo esté a tu favor y deje de jugar en tu contra?

EL primer elemento es La eficacia, cada tarea que nos proponemos cumplir tiene un tiempo específico para obtener los resultados deseados, siendo su finalidad reducir el campo de la incertidumbre. La planificación supone, por otra parte, una nueva paradoja: no se planifica porque no se tiene tiempo; pero no se tendrá más tiempo si no se planifica. Entonces, si planificas de forma eficaz, ejecutas de forma eficiente y eso reduce el uso excesivo del tiempo que aplicas a resolver alguna cuestión en tu vida.

De ahí se desprende otro elemento muy importante que es La planificación, por lo tanto, es importante asignarle una fecha específica y una duración de tiempo a eso que queremos realizar, entonces como parte de la planificación hay que trabajar con plazos de tiempos específicos y suficientes para que no se frustren las tareas por no ser alcanzadas.

¡Ahora bien, es momento de decidir que se va a hacer, de qué forma y en cuánto tiempo lo vamos a lograr!

Voy a cerrar este artículo compartiendo 5 claves para una planificación eficaz y por ende, una mejor forma de aprovechar y manejar nuestro tiempo:

  1. Programa tus tareas y actividades en función de los objetivos que quieras alcanzar. Esto comienza por terminar lo que se empieza, puesto que en la medida en que dejas a la mitad una tarea esta se extiende y alarga en el tiempo. No comiences otra tarea hasta haber culminado la anterior.
  2. Elabora tu programa en torno a los temas esenciales y respétalos, no los dejes a un lado por actividades que no están en la agenda. El dicho “no reemplaces lo importante por lo urgente” es una buena forma de recordar que no debemos dejar que imprevistos nos roben el tiempo de lo verdaderamente importante. Siempre podrán acontecer, el asunto es que no desplacen o roben tu tiempo de manera que no consigas culminar lo importante. 
  3. Trata de realizar tus actividades en los tiempos en los que tu cuerpo te lo permite, es decir cuando tengas más energía, estés más descansado y seas más productivo. Identifica cuando es que estas con más fortaleza física, a qué horas son tus picos de creatividad. Las actividades más demandantes físicamente son mejores realizarlas en las horas en que tu cuerpo esta activo y despierto, las actividades que requieren mayor concentración y/o uso de la creatividad son mejor para desarrollarlas en momentos tranquilos, donde podemos tomarnos el tiempo de pensar, crear, imaginar.
  4. Programa siempre tu horario por escrito, es decir realiza una agenda y comprométete con ella, mantenla siempre a la vista. Se realista, tampoco hagas una agenda inflexible; adáptala a tu horario, incluye momentos de relax, de meditación, de unión familiar, esparcimiento. Una agenda funciona si: a) es realista, b) es equilibrada c) es inclusiva con todos los aspectos de tu vida.
  5.  Ampliando el punto anterior y como cierre, te recomiendo que te asegures de asignar a cada actividad un tiempo suficiente, pero no excesivo y aprende a tener la suficiente flexibilidad para poder abordar los asuntos no previstos, pero que resulten de su interés.

No lo olvides, el tiempo es un regalo, y el único momento que tienes para aprovecharlo es el hoy, el ahora. El pasado ya se fue y el futuro es incierto. Vive en el hoy, aprovecha el hoy y administra bien el hoy, ¡para que tu mañana sea tal cual esperas!

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