El “YO y sus funciones: una Viñeta Clínica.

Jose Daniel AguilarClínica, Educación0 Comments

    Las funciones de la entidad psicológica virtual llamada “YO”  han sido de gran debate para los médicos, psicólogos, filósofos, clínicos y psicoanalistas desde prácticamente la fundación de la corriente del pensamiento que hace referencia a los fenómenos de la mente y para el psicoanalítica.
    La mayoría de las personas tiende a pensar en el “YO” o “sí mismo” como si solo fuese la imagen que tienen de sí mismos en ese momento, como se recuerdan a sí en el ahí y ahora; pero los muchos estudios e investigaciones han demostrado que el “YO” es mucho más que una fotografía del cuerpo; contiene propiedades, características, funciones, así como los cuerpos de las personas difieren uno del otro por sus estaturas, tez de la piel, contextura, cabellos, color de los ojos etc. Ningún “YO” es igual al otro.

   En un esfuerzo de definir eso que llamamos “YO”, el psicoanálisis ha propuesto varias perspectivas e ideas sobre ese concepto. Freud, señalo que el “YO” es como una pequeña sección de la mente, él la llamo “instancia” desde la segunda tópica, esta instancia comparte un lugar en la mente junto al Super-Yo y Ello. Al igual que el Supero-Yo, el “YO”, estaría atravesado por lo que él también nomino como: consciente, pre-consciente e inconsciente, desde la primera tópica. Estas ideas forman la base desde la que nos acercamos  en psicología psicoanalítica a comprender la mente y su “YO”
   Este “YO” que Freud esbozó y delimitó, era una figura sin mucha forma pero con muchas funciones. Todos aceptaban que en él se encontraban aspectos conscientes e inconscientes pero quedaba poco claro su “forma real” y cuales eran todas sus funciones. Varios autores posteriores, pasando por M. Klein (1957), Hartmann (1927) y Liberman (1970), intentaron desarrollar conceptos y formas de organizar estas múltiples funciones y características del Yo que hasta el momento, en la teoría, parecían desorganizadas; pero, un esfuerzo que me parece valioso y muy práctico, desde lo teórico, para entender ¿qué es el “YO”? Es el producto del trabajo de Héctor Fiorini en su  ensayo: “Las funciones Yoicas en el proceso terapéutico”
   En este trabajo Fiorini agrupa y organiza las funciones del “YO” en tres grandes conjuntos: 1) funciones Yoicas básicas (sensación, percepción, lenguaje, memoria, etc), 2) Funciones defensivas (mecanismos de defensa inconscientes), 3) Funciones integradoras, sistemáticas u organizadoras.
    Como el propósito del presente trabajo no es desarrollar el concepto de cada una de estas funciones, me voy a detener solo en lo esencial. Aquí Para mayor informacióno consultar directamente la bibliografía de Héctor Fiorini: “Teoría y Técnica de Psicoterapias”, “Estructuras y abordajes en psicoterapias”.
   Luego de la digresión, las funciones que voy a intentar desarrollar ahora y mostrar con una viñeta clínica son las funciones integradoras. Estas funciones según Fiorini “…son de tercer orden. Permiten mantener, en el seno de una enorme variedad de conductas, una cohesión, una organización, un predominio de los sinergismos sobre los antagonismos funcionales.” “La síntesis consiste, por ejemplo, en articular eficazmente el contacto con el propio deseo y el control relacional sobre las condiciones reales de satisfacción del deseo”.
    En otras palabras, las funciones de integración, síntesis y organización, son funciones avanzadas, por encima de la percepción, memoria, lenguaje, motricidad, etc; que el sujeto emplea para adaptarse al medio, satisfacer sus deseos con la ejecución adecuada de determinadas conductas pero  no solamente para satisfacer sus deseos sino tolerar la frustración, postergar la gratificación y controlar sus impulsos. Son funciones complejas, conscientes e inconscientes y como todas las funciones, pueden ser aprendidas y desarrolladas hasta cierto punto, sino la psicoterapia no tendría sentido.
    Pero no es poco común encontrar pacientes que aunque pareciera tienen buenas funciones y recursos yoicos, al evaluar con detenimiento en sesiones de psicoterapia se llegan a apreciar pequeñas alteraciones en estas funciones. Tal es el caso del paciente que relato a continuación:
     Hace poco me encontraba atendiendo a un paciente masculino de 23 años de edad, que fue diagnosticado con Esquizofrenia Paranoide desde hace 5 años aproximadamente y se encuentra en tratamiento con un antipsicótico muy usado hoy en día. Ameritó una hospitalización psiquiátrica con el debut de su enfermedad, posteriormente se mantiene en controles ambulatorios. Actualmente presenta algunos síntomas residuales como alucinaciones auditivas Vbp: “escucho voces de hombres y de mujeres, me regañan”. Esto le afecta en su desempeño laboral, mas realiza grandes esfuerzos para concentrase y ejecutar su trabajo. Se encuentra en tratamiento psicoterapéutico de frecuencia semanal en consulta privada que paga con sus propios ingresos.
     Durante la última sesión me comentó:
P: “hace poco escuche las voces, es la de un hombre que me dice que no sirvo, no sé que dice y porque me lo dice, a veces dice –está en la mente-  no sé que es ni a que se refiere. Cuando pasa eso me siento como con algo aquí en el pecho algo que me oprime” (silencio).
T: “¿eso que sientes podría ser una emoción?
P: “Si, no lo había pensando, podría ser”.
T: “que emoción crees tú que puede ser”.
P: “no sé (silencio) tal vez rabia. A veces pienso que si esa voz fuera de un tipo en la vida real lo agarraría a golpes (gesto levantando y empuñando las manos) pero yo sé que no está afuera, sino que está en mi mente, es por la esquizofrenia”.
T: “si, puede que sea por la esquizofrenia pero me llama la atención que cuando logras decir una emoción como la rabia, sientes rabia hacia la voz y luego empiezas a pensar que esas cosas están en tu mente y piensas mas que es por la enfermedad de la esquizofrenia como si intentaras pensar en vez de sentir la rabia”.
P: “pero es que cuando la gente se pone rabiosa es como locura (silencio) cuando me pasa eso me desconcentro en el trabajo, no puedo pensar bien”.
Hasta acá el extracto de sesión.
    Lo traigo para ejemplificar como pueden fallar algunas funciones yoicas. En este caso estamos hablando de un paciente con una enfermedad mental severa pero que a pesar de ello puede trabajar en un empleo modesto y pagar sus propias sesiones de psicoterapia, esto nos habla de los esfuerzos que él realiza para mejorar y sobrellevar su enfermedad.
   Cuando nos centramos en evaluar cómo están sus funciones yoicas, podemos identificar en este extracto cinco grandes fallas:
Fallas en las funciones básicas, hay una alteración de la sensopercepción por la presencia de alucinaciones auditivas. Esta falla en las funciones básicas también se puede encontrar en pacientes con daño orgánico cerebral, demencias, otras enfermedades médicas o por consumo de sustancia.Falla o alteración en la función defensiva, parece que el paciente tiende a un uso inconsciente del mecanismo de proyección y disociación. Los mecanismos no fallan, solo se tiende al uso repetitivo o variable de uno u otros mecanismo. Lo más sano es disponer de una gran gama de posibilidades (mecanismo) para manejar la angustia.Falla en integrar e identificar sus estados afectivos, al decir que siente una presión el pecho pero que no sabe qué es. Esto nos habla nuevamente de una escisión en su estructura yoica, apoyándonos un poco en lo que conocemos del paciente, en especifico el diagnóstico que presenta.Falla en la atención y la concentración en el trabajo, afectado por los trastornos sensoperceptivos, esto es de esperarse, de ahí que se considere tan incapacitante a la esquizofrenia.Pero la más grave es la dificultad que el paciente presenta para integrar y sincronizar sus estados afectivos con las explicaciones y propuestas intelectuales.

Este último punto también tiene que ver con las funciones de integración, que como dije hace un momento incluyen la capacidad de adaptarse al mundo y evaluar las necesidades internas para lograr satisfacerlas; esto también es poder llevar de la mano afecto e intelección. Creo que, aunque el caso sea algo poco frecuente, resulta muy común como algunas personas sin trastorno psiquiátricos en algunos momentos se les hace difícil llevar de la mano los afectos y las ideas; muchas veces nos encontramos frente a ambivalencias, inseguridades, necesidades, incertidumbres que resultan difíciles de manejar y que ponen a prueba nuestros más elevados recursos yoicos para lograr tener una solución.
   Para finalizar, podemos pensar en algunas reflexiones de Erich Fromm que parafraseando señala algo como: “La vida siempre nos formula una pregunta, nosotros la respondemos con lo que somos”.
    De esto se pueden derivar algunas preguntas para invitarlos a pensar:
¿Cómo integras en ti las ambivalencias?
¿Cómo das solución a las angustias?
¿Cómo son tus recursos de integración?
Agradezco sus comentarios.
Referencias:
Fiorini, Héctor (1986) “Teoría y Técnica de Psicoterapias”. Ediciones Nueva Visión, Buenos Aires, 1986.
Fiorini, Héctor  (1984) “Estructuras y abordajes en psicoterapias”.Editorial Mairena, Buenos Aires,
Klein, M. (1957) Envidia y gratitud. Biblioteca de Psicoanálisis. Obras completas de M. Klein. Barcelona.
Liberman, David. (1927) Grundlagen der Psychoanalyse (Fundamentos del Psicoanálisis). París Francia.
Liberman, David. (1971).Lingüística, interacción comunicativa y proceso psicoanalista. Buenos Aires. Argentina.

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