Enseñar a ahorrar a los niños: cómo y por qué

Claudia MolinaDestacados, Educación, Familia, Sin Categoría0 Comments

Generalmente los niños suelen incluirse muy poco en los temas económicos de la familia, nos limitamos a contestar cuándo podemos o no costear algún juguete que piden, o regañar cuando usan inadecuadamente algún producto que nos ha sido costoso pagar, pero en realidad si no están involucrados con estos conceptos, poco será el sentido de nuestros reproches.

   Existen muchas maneras de enseñar a los niños a ahorrar dinero y estas deben adecuarse principalmente a la edad. Lo importante es transmitirles que adquirir las cosas materiales implica un esfuerzo y de manera progresiva entenderán el manejo del dinero (sus montos y valores).
   De este modo, aprenderán a elegir entre comprar un objeto u otro, asumirán la importancia de cuidar algo que se compró con esfuerzo y comprenderán la gestión necesaria para que de moneda en moneda (por así decirlo) se logre una recompensa satisfactoria.Algunas recomendaciones para enseñar a los niños a ahorrar:
Enséñales la moneda que usan
Conocer sus montos y valores, tal vez mientras no manejen las matemáticas no sentirás que comprenden a plenitud, pero de todos modos irán conociendo que se usa para comprar. Además, hoy en día existen diversos juegos que manejan conceptos financieros, no solamente el famoso de mesa Monopolio, hay opciones virtuales tanto para niñas como para niños, referentes a compras y monedas (restaurantes de comida rápida, tiendas, entre otros)
Intenta no complacer todos sus pedidos en el mismo momento
Aunque tengas la disposición económica para hacerlo, le darás más valor enseñándole que no todo el tiempo puedes comprar lo que te pide. Puedes aprovechar esos momentos para explicarle que lo comprarán en otra oportunidad, que debes trabajar primero para poderlo comprar, invítalo a que memorice el nombre del juguete, en qué tienda está, cuál es el pasillo, etc, espera que pase una semana y luego van juntos a comprarlo explicándole que ya trabajaste y ya tienes el dinero (aunque siempre lo hayas tenido en la billetera).
Interactuar en las compras
Déjalo que viva la experiencia de compra en las tiendas, que seleccione los productos que quieren comprar, evaluando su precio, por ejemplo. Al final déjalo que entregue el dinero en caja y poco a poco se desenvuelva en la transacción. Le ayudará a entender el proceso.
Fabriquen un tesoro
Cuando están más grandecitos, pueden comenzar el proceso de ahorro en pleno, comprando o haciendo ellos mismos una alcancía para guardar su dinero. Este ahorro debe estar destinado a alguna meta en específico (puede ser algún juguete ), y puedes ayudarlo a llenar esa alcancía. Experimentar que poco a poco consiguió llenarla (aquí los tíos y padrinos pueden ayudar también) le dará la mayor recompensa que es poder comprar algo que quiere.
Supervisa el dinero que maneja
   Así como el ahorro se trata de organización y programación, es vital tener en cuenta que el manejo de los niños sobre el dinero debe ser supervisado, mientras estén en la edad escolar no es necesario asignarles un monto semanal, lo más adecuado, sobre todo aquellos que lo utilicen para comprar en el cafetín del cole por ejemplo, es que su entrega sea diaria y progresivamente esto vaya cambiando. Así le irás enseñando que diariamente debe administrar ese monto que le des para lo que quiera comprar.
   Cuando entran en la adolescencia, puedes brindarle más independencia, si asignas un dinero semanal establece el monto según los gastos que pueda tener (comida, actividades escolares, entre otros) y oriéntalo a que debe administrar ese dinero.
   Algunos padres acostumbran a dar dinero especial por hacer las actividades domésticas, yo particularmente no estoy de acuerdo con esto, pienso que la colaboración en casa no debe ser pagada, debe ser enseñada como parte de un deber compartido en familia.
   La casa es de la familia y por lo tanto todos deben trabajar para mantenerla, cada quien debe tener alguna obligación para que funcione: arreglar su cuarto, botar la basura, poner o recoger la mesa, ordenar la sala u algo parecido no debe ser motivo de recompensa en dinero.
  Ahora bien, si estoy de acuerdo con recompensar financieramente cuando se trate de labores más grandes, sobre todo aquellas las cuales incluso pagas a otra persona para hacer, por ejemplo lavar el auto, cortar el césped, pintar la cerca, entre otros.

    Lo ideal es que a medida que crezcan podamos ir enseñando a nuestros hijos sobre los conceptos del ahorro financiero, no solamente ayudará a construir una visión más considerada de los gastos del hogar, sino que le enseñará estrategias de organización y aprenderá mejores alternativas para auto-administrarse (tarea que a muchos adultos les cuesta bastante).
    De hecho, según estudios realizados por Old Mutual Colombia, las personas que cultivan hábitos de ahorro desde temprana edad logran un nivel de vida más equilibrado y sostenible en la adultez.
    Indistintamente de la técnica empleada, el ahorro debe estar destinado a un fin específico, guardar dinero solo para guardarlo no deja muchas enseñanzas. Establezcan plazos y metas, teniendo en mente siempre que la idea es que ¡reciba su recompensa!

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