Infidelidad y Parejas Abiertas, La nueva generación.

Jose Daniel AguilarClínica, Parejas0 Comments

En los últimos meses han acudido a mi consulta varias parejas de todo tipo, tanto  heterosexuales como homosexuales, con diferentes edades cronológicas, dispares o pares respecto a gustos e intereses, además con diferentes motivos de consulta, unos han consultado por dificultades en sus relaciones afectivas, otros por sus relaciones sexuales y otros por cambios en la estructura familiar, ya sea por el advenimiento de un nuevo hijo o la muerte de alguien muy cercano; pero algo que atraviesa por completo a todas estas parejas y que quizás todas tienen en común, es la existencia real, imaginaria o latente de “un tercero” que se introduce en la pareja para alterarla, modificarla, desestabilizarla o, en algunos caso, equilibrarla.
   Ante la presencia de este tercero las parejas se ven empujadas a realizar algunas acrobacias emocionales para seguir funcionando, yo creo que el fenómeno que hoy se llama “pareja abierta” es un procedimiento emocional que algunas personas optan por realizar para seguir funcionando; de esto es lo que pretendo hablar en este articulo.
¿De qué se trata ser una pareja abierta?
¿La apertura se refiere solo a sexo o es también respecto a afectos y emociones?
¿Cómo es la influencia de ese “Tercero”?
¿Será que esto está relacionado con la apertura sexual o afectiva de algunas parejas?
¿Hay diferencias entres las parejas abiertas y  las no abiertas o exclusivas?
    Antes de empezar a contestar esas preguntas creo que es importante aclara un par de conceptos.
   En primer lugar, considerar que la intrusión de un tercero en la relación de pareja no es solo la infidelidad sexual sino que está circunscrito a otros terrenos. Desde mi punto de vista “El Tercero” puede ser cualquier cosa, por ejemplo un trabajo que demande mucho tiempo, las mascotas, los hijos, las drogas, el alcohol, el dinero, la cultura, una amistad; todo objeto real/concreto, abstracto o función, se puede convertir en un tercero que media y regula la relación de la pareja.
   Por ejemplo, en una pareja donde la mujer se queja diciendo que el esposo no le dedica suficiente tiempo porque esta todo el día en el trabajo; en esa pareja, de no existir infidelidad real, el trabajo del esposo se convierte en el tercero “metido” en medio de la pareja. La mujer de una forma u otra quizás empiece a rivalizar con el trabajo, esto trae como consecuencia frustración, malestar que quizás afecte el desempeño sexual y que probablemente, a largo plazo, lleve a uno de los dos de esa pareja a buscar otras maneras de satisfacción. Entonces en este ejemplo, vemos que el tercero original no es el amante que se buscaron para satisfacer ciertas necesidades, sino que el tercero en un principio era el trabajo del esposo.

De acá se puede desprender la idea de que los “terceros” en las parejas cambian con el tiempo, no siempre son los mismos y que, una pareja “sana” tiene que lidiar con esos terceros naturalmente, ver como circulan a través de ellos sin afectar la estabilidad de la pareja; recordemos que los hijos también son un tercero.
   Entonces parejas simbióticas, unidas en una especie de solipsismo donde solo ellos dos existen y solo viven el uno para el otro son parejas poco sanas, este tipo de parejas en realidad casi no existen, aunque si se pueden encontrar. Entonces acá vemos que parece que es natural que haya terceros en la pareja, la cuestión es cuales son las cualidades de ese tercero y cuál es su influencia.
   Una pareja “Sana”, trabaja constantemente para mantener su vinculo afectivo, sexual, intelectual y económico a pesar de la intrusión normal de los terceros. Es decir, reconocen que puede venir mucha gente pero “los primeros” son ellos dos.
   De este punto surgen muchas ideas, como las preguntas que señale anteriormente y además ¿es normar la infidelidad? ¿Cuál es la experiencia clínica en este sentido? ¿Hay otros tipos de parejas? Estas son puntos de investigación y preguntas que voy a intentar desarrollar en los siguientes artículos. Te invito a seguir leyendo agradecido de tus comentarios.
Referencias:
Bleichmar H. (1976). Introducción al estudio de las perversiones. B.A. Argentina.
Domingo Carmen (2003). Cada oveja con su pareja. Barcelona. España.
Estudio sobre: Infidelidad. Infidelity.

Garriga J. (2) El buen amor en la pareja.
Lander. Romulo (1992). Las perversiones en la practiva psicoanalítica. Caracas. Venezuela.
Walter Riso (2005). La fidelidad es mucho más que amor. B.A. Argentina

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