¿La infidelidad es normal?

Jose Daniel AguilarClínica, Parejas0 Comments

  Siguiendo las líneas de idea del anterior artículo y antes de pasar a discutir sobre este tema, creo que es necesario establecer otros conceptos como el de infidelidad y sus tipos.    Parafraseando a Walter Riso de su libro “La fidelidad es mucho más que amor”; la infidelidad seria una “ruptura  encubierta y traicionera de un pacto antes establecido”; esta infidelidad puede ser de tipo aventura (poca duración sin compromiso afectivo), relación de amantes (mayor duración, con compromiso afectivo) y en su tipo casi extremo, familia paralela (una escisión de la vida emocional y afectiva de esa persona, de larga duración con alto compromiso afectivo). Los tipos de infidelidad pueden variar con el pasar de los años, así como varían las relaciones y cualidades del vínculo entre las personas.
   Parece que nuestra sociedad occidental aún crítica y censura algunas prácticas sexuales como la homosexualidad así como también la prostitución y la infidelidad, sin embargo voy a señalar al menos dos elementos que contradicen esta postura moral respecto a la infidelidad.     De acuerdo con una encuesta realizada por la American Association for Marriage and Family Therapy, cerca del 25% de los esposos y 15% de las esposas han tenido una aventura. Sin embargo, estos porcentajes podrían ser aún mayores, ya que muchos nunca confiesan su infidelidad, esto quizás influenciado por las fuerzas represoras de la censura cultural.      Un estudio realizado por el consejero matrimonial M. Gary Neuman demostró que 55% de los hombres niegan la infidelidad cuando les muestran las pruebas o mantienen la aventura en secreto.     Walter Riso, sugiere que las estadísticas sobre infidelidad podrían ser mayores llegando a oscilar entre un 50% y 70% de la población en general. Estas estadísticas muestran de una manera u otra que, aunque la infidelidad es una conducta reprochable en nuestra cultura, parece ser una práctica común en la población en general.     Por otro lado, la encuesta de M. Gary Neuman señala que alrededor del 92% de los hombres confesaron que engañaron a su pareja por una cuestión emocional. Se sentían desconectados o poco apreciados por su compañera. Alrededor del 80% de las entrevistadas aseguran que la falta de satisfacción sexual en la pareja es un motivo para ser infiel. Estos últimos resultados parecen mostrar que el tema de la posible infidelidad es un tema que no toca a todos de cerca y que esta parece estar relacionado con insatisfacción y variaciones en la calidad del vínculo afectivo.     Ahora bien, todas estas ideas dan posibilidad de empezar a pensar el tema de las actualmente llamadas “Parejas Abiertas”.     Los hombres y la mujeres tienen diferentes ideas de lo que significa ser infiel, eso también mediado por la cultura; en nuestra cultura occidental según otro estudio de M. Gary Neuman, por ejemplo, los hombres tienden a ser más permisivos y considerar que besar a otra persona no significa infidelidad mientras que para las mujeres parece que sí.

Aclarar este tema es complejo porque intervienen factores morales, éticos, de relación, la complejidad del ámbito de la vida sexual del ser humano y lo poco que conocemos respecto a las perversiones; pero de ahora en adelante me voy a enfocar en la apertura sexual para intentar contestar, conociendo lo ya expuesto, las preguntas que enuncie al inicio de este articulo.
    Hay autores e investigadores en psicología que hacen una clara diferenciación entre la vida sexual y la vida afectiva de un individuo, estos dos ámbitos no son similares aunque están relacionados. También existen personas a las que les resulta más fácil diferenciar, separar o escindir, lo sexual de lo emocional; el Dr. Romulo Lander, señala que, desde su experiencia clínica, los hombres tienden a presentar mayor facilidad para realizar esta separación mientras que a las mujeres les cuesta un poco más pero esto no quiere decir que no existan mujeres que lleguen a pensar que el sexo es solo sexo y que no están involucrados otros aspectos de la vida emocional.
    En mi experiencia clínica me ha tocado atender a varias parejas, entre ellas atendí a dos parejas homosexuales que se consideran a sí mismo abiertas sexualmente y dos parejas heterosexuales que NO se autodenomina de esa misma manera pero que si presentan una conducta similar en su vida sexual. Desde esta experiencia voy a intentar dar respuestas a las preguntas planteadas.
    En una próxima entrega voy a desarrollar un poco más en profundidad de que se trata ser una pareja abierta, cuales son las características de este tipo de parejas y mostrare algunas conclusiones a las que he llegado. Agradezco tus comentarios.
Referencias:
Bleichmar H. (1976). Introducción al estudio de las perversiones. B.A. Argentina.Domingo Carmen (2003). Cada oveja con su pareja. Barcelona. España.
Infidelidad. Infidelity.American Association for Marriage and Family Therapy.
Garriga J. (2) El buen amor en la pareja.
Lander Romulo (1992). Las perversiones en la practiva psicoanalítica. Caracas. Venezuela.
Moreno, Valeria (2013).

Walter Riso (2005). La fidelidad es mucho más que amor. B.A. Argentina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *