¿Nuevos trastornos de personalidad para el CIE-11 de la OMS?

Jose Daniel AguilarClínica, Destacados, Educación3 Comments

La psiquiatría moderna planta sus raíces sobre los principios de la clínica médica, estos desarrollos parten de los estudios de Kreapelin, por un lado, y Freud, por el otro. En el empeño de desarrollar mejores sistemas de comprensión y clasificación, se dejó a un lado los viejos e iniciales sistemas de clasificación como: neurosis y psiconeurosis, para pasar a entender las enfermedades como condiciones que pueden ser agudas o crónicas, estableciendo áreas de afectación, por ejemplo, trastornos del estado decimo, trastorno de ansiedad, alteraciones de la conciencia y de las funciones cognitivas. También se presentan los trastornos de personalidad, que son patrones estables de experiencias internas y de comportamientos que incluyen: la cognición, los afectos, control de impulsos y actividad interpersonal.

Partiendo de ello, se establecen categorías como los trastornos: borderline, narcisista, antisocial, esquizoide, esquizotípico entre otros. Según muchos expertos, estas categorías trasmiten la idea de que una persona “solo” puede ser clasificada en una categoría, pero en la práctica clínica este sistema resulta limitado y no representativo de la realidad. Es por ello, que los últimos avances apuntan a la descripción de dimensiones, es decir, trastornos como gradientes de alteraciones con diferentes niveles de intensidad que permite una aproximación más inclusiva y real.

En la nueva clasificación del CIE-11, de la organización mundial de la salud,  (Hopwood, C., et. al. 2017), se empezarán a tomar en cuenta diversas dimensiones que ofrecen mayor amplitud diagnostica. Los trastornos de personalidad entonces serán considerados como rasgos con gradientes de rangos de severidad que abarcan desde: dificultades de la personalidad hasta severo trastorno de la personalidad, además de cinco rasgos  marcadores, a saber: desprendimiento, desinhibición, anancástico, afectividad negativa y disocial.

Con estos cambios se estaría transitando de un modelo categorial a otro dimensional  que tienen mayor potencial clínico y mejor evidencia científica, en comparación a las limitaciones clínicas y empíricas del modelo anterior (Widiger y Samuel, 2005).

Algunos expertos señalan que el modelo categorial presenta poca evidencia empírica, baja confiabilidad y dificultades para la investigación, asociadas a la existencia de  múltiples comorbilidad diagnostica y heterogeneidad de los trastornos. Esto último conduce a la casi inexistencia de alternativas eficaces de tratamiento psicoterapéutico específicos para cada trastorno de personalidad categorial.

La nueva propuesta de clasificación emplaza tres elementos importantes:

  1. La dimensión de severidad, conserva una fuerte raíz de tradición psicodinámica que tiene en cuenta factores como: etiología, mecanismos implicados y tratamientos.
  2. Proporcionan un modelo generativo para la conceptualización de la metaestructura psicopatológica, que no solo abarca a los trastornos de personalidad sino también a otros trastornos mentales.
  3. Un modelo dimensional de la personalidad, conserva ciertas similitudes con otro modelos como el de cinco factores de la personalidad, que conlleva a un conocimiento más global de la personalidad (Morey et.al 2007).

Todos estos cambión parecen apuntar a una mejoría en la eficacia diagnostica y cuidados del paciente, a su vez tienden a estimular la investigación y generan mayor campo de precisión diagnostica y como consecuencias posibles tratamiento psicoterapéutico más especializados. Desde este punto de vista, la migración de una concepción categorial a una dimensional parece ofrecer más beneficios que desventajas; parece entonces que toca esperar los próximos desarrollos para avaluar estas hipótesis o quizás empezar a considerar las posibles desventajas implícitas, como podrían ser mayor influencia del evaluador, lo que posiblemente recae en un mayor sesgo del diagnóstico.

Al parecer todo estos posibles escenarios solo serán develados con la puesta en marcha de la nueva maquinaria teórica; hasta el momento estaremos expectantes de sus resultados.

 


Referencias:

Hopwood, C., Kotov, R., Krueger, R., Watson, D., Widiger, T., Althoff, R., … Zimmermann, J. (2017). Commentary: The time has come for dimensional personality disorder diagnosis. Personal Ment Health. 12(1): 82.86(2018). DOI: 10.1002/pmh [En línea]. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/pmh.1408

Morey, L., Hopwood, C., Gunderson, J., Skodol, A., Shea, M., …  Yen, S. (2007). Comparison of alternative models for personality disorders. Psychol Med. 37:983–94. [En línea]. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22132840

Widiger, T. y Samuel, D. (2005). Diagnostic categories or dimensions? A question for the diagnostic and statistical manual of mental disorders. 5(2005), 114:494–504. [En línea]. Disponible en: http://apsychoserver.psych.arizona.edu/JJBAReprints/PSYC621/Widiger_Samual_J_Abnormal_2006.pdf

3 Comments on “¿Nuevos trastornos de personalidad para el CIE-11 de la OMS?”

  1. Hey esto es un gran poste. Puedo utilizar una porcin en ella en mi sitio? Por supuesto ligara a su sitio as que la gente podra leer el artculo completo si ella quiso a. Agradece cualquier manera. gaadadccgefgddac

    1. Buena noche. Claro, estamos de acuerdo con el vinculo con su portal. Estamos a la orden.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *