Parejas abiertas: algunas respuestas

Jose Daniel AguilarClínica, Destacados, Parejas0 Comments

¿De qué se trata ser una pareja abierta?
    Creo que sería posible conceptualizarlo como sigue: Vinculo de pareja entre dos adultos que permite el ingreso afectivo, sexual y/o económico de un tercero o varios terceros, consentido por ambos previo acuerdo explicito o implícito de respeto a la voluntad, los deseos y las necesidades individuales de los integrantes de la pareja.
     En esencia: son “dos” que permiten el ingreso del otro. No son tres, esto quiere decir que el vínculo más fuerte y estable es principalmente entre “dos” personas (pareja) que permiten la entrada del tercero. Este tercero puede tener varias funciones, en el caso de parejas heterosexuales, bisexuales y homosexuales, el tercero puede satisfacer necesidades o aliviar demandas de uno o de ambos en la pareja.
    Recuerdo el caso de una mujer que decía que ella sabía que el esposo le era infiel (supuestamente no había apertura de vinculo), pero que ella no se molestaba en confrontarlo porque no deseaba tener que asumir la responsabilidad de satisfacer a su esposo sexualmente, “trabajo” que se lo dejaba a “la otra”. Este caso es claramente de una pareja abierta implícita; ambos en la pareja saben que el otro tiene “otra-o” pero esta situación no es confrontada ni delimitada claramente.
    En el otro caso, de parejas abiertas explicitas, ambos en la pareja pudieron hablar y acordar tolerar que uno o ambos de la pareja tengan otros vínculos sexuales, o a veces afectivos, con otros.
     Hipotéticamente hablando, dentro de este tipo de relaciones NO HAY o no debería haber “Infidelidad” y por lo tanto no habría “Rivalidad” o “Celos”, porque el ingreso del tercero siempre es consentido por ambos, en este sentido no hay traición. Pero este punto es mucho más complejo de lo que parece, quizás en otro artículo podríamos hablar más detalladamente sobre el papel de los celos y la rivalidad en este tipo de vínculos.
    El caso de personas que tienen una pareja afectiva / sexual y que emprenden en paralelo otro vinculo para luego romper con la primera relación, NO es una relación abierta, esto es una persona que establece vínculos inestables.
¿La apertura de la pareja se refiere solo a sexo o es también respecto a afectos, emociones o economía?
     En el concepto y definición que expuse anteriormente queda claro que la apertura no solo se refiere a apertura sexual, sino que puede incluir una apertura afectiva y económica.
   En caso hipotético de que sea una relación de pareja de dos personas con personalidades psicopáticas y rasgos perversos, donde el otro, el tercero, no tiene valor como otra persona sino que es valorado como objeto que satisface ciertas demandas sexuales exclusivamente, entonces estaríamos hablando de que la pareja es abierta exclusivamente en lo sexual. Pero este ejemplo no tiende a ser el caso común; de seguro debe haber parejas así pero, hasta el momento, no me ha tocado ver o atender a ninguna, entonces tiendo a pensar que en esas relaciones denominadas o autodenominadas abiertas, siempre hay un compromiso afectivo con el tercero, de una u otra manera (acá es cuando intervienen los celos y la rivalidad).
    Claro, también se tendría que aclarar que no hablo de personalidades de rasgos psicopáticos o perversos puros; todas las personas tienen rasgos de ciertos tipo de personalidad, la mayor presencia de estos rasgos en una u otra persona es lo que determina el carácter y la forma de dirigirse ante el mundo y el establecimiento de vínculos.
    Creo que la capacidad que tiene una pareja para denominarse abierta se refiere a la experiencia con sus terceros.
¿Cómo es la influencia del “Tercero” en las parejas abiertas?
    El lugar de “el terceo” puede ser usado por una persona o puede ser usado por varias personas al mismo tiempo, en los dos casos las consecuencias son diferentes.
     Cuando son varios terceros, paradójicamente, tiende a haber mayor discriminación en el vínculo; comúnmente se esperaría que teniendo varias parejas afectivas/sexuales, el vinculo de pareja fuera más inestable, pero lo que he visto es que en estos cosas es al revés, cuando son parejas abiertas y uno de la pareja tiene varios “vínculos sexuales esporádicos”, el vinculo afectivo con su pareja tiende a ser más sólido aunque no al grado de la exclusividad afectiva y sexual de antaño.
     Un paciente, cuya pareja también tenía varios amantes, decía: “yo sé que ellas (sus amantes ocasionales) solo me puede dar sexo, no espero nada más”.
     En este caso, la discriminación del vinculo era muy franca, solo se recurría al “Tercero” para satisfacer una necesidad sexual; el tercero y su función quedo claramente definido y delimitada; creo que para él hombre de este caso es más fácil establecer límites cognitivos-afectivos y separar la relación afectiva/sexual/económica con su pareja original en contraste con las otras relaciones solo sexuales con las otras personas.
    En el caso de las relaciones NO Abiertas, cuando uno de la pareja tiene varias relaciones esporádicas y estas relaciones son separas, escindidas y no afectan la vida de relación de pareja, es decir: “pasan por debajo de la mesa y la pareja ni se entera”, parece que hay más probabilidades de que una de estas relaciones esporádicas avance hacia un tipo de relación de amante que si pondría poner en peligro el vinculo original.

    En el caso de las relaciones Abiertas que permiten el ingreso de un tercero para los dos y este tercero mantiene relaciones sexuales, afectivas y económicas con ambos en la relación de pareja (Pareja de Tres o Poli-Amor según la denominación popular), he visto que hay más probabilidades que los dos de la pareja original tiendan a transferir, desplazar y proyectar en ese tercero sus propias necesidades, carencias, demandas o gratificaciones; el tercero entonces se convierte en depositarios de las angustias o también de las gratificaciones de la pareja, puede recibir en transferencia tanto objetos idealizados o devaluados con los cuales identificarse. Acá pasa lo que pasa normalmente con una pareja, que la pareja recibe contenidos inconscientes del otro, pero cuando son tres la dinámica parece ser más compleja, porque el tercero también es una persona que piensa, siente y habla, no es una pizarra en blanco donde el otro va a escribir y ordenar lo que debe o no debe sentir y hacer.
    En este último caso la discriminación afectiva, sexual y económica es más dificultosa, he escuchado decir cosas como Vbp: “lo queremos, ya es como parte de nosotros”. Esto es una pareja de tres. Tiendo a pensar que, en estos casos, “El Tercero” se convierte en un reforzador de la relación, depositario de los malestares, dejando a la pareja original fuera del malestar, siendo más difícil acceder a la vivencia del otro como castrado (y por lo tanto de sí mismo) porque siempre está la presencia del tercero que obtura esta sensación. La premisa de esta pareja sería algo como: “eso que yo no te puedo dar, te lo da él, por lo tanto no hace falta que yo te lo dé y no me siento mal por ello”.
    Como digo, tiendo a pensar que esto tiene la función de tapar la falta y disminuir la sensación de castración al estilo Lakaniano.     Por otra parte, seria interesante además fijarse en la vida emocional y afectiva de ese tercero ¿será que vive satisfecho con esa posición en la pareja? ¿Puede establecer a su vez, fuera de este vínculo abierto, otros vínculos más exclusivos? ¿Quedan marcas en el narcisismo de este tercero? ¿Se identifica como el que da lo que el otro no puede dar? ¿Es hacia un objeto idealizado y omnipotente esta identificación?      Hasta el momento no he tenido la oportunidad de atender a alguien que este ocupando esta posición en un tipo de relación como la que he señalado, por lo tanto por ahora solo puedo establecer interrogantes a ser contestadas con mayor investigación.      Para finalizar, queda esta última pregunta: ¿Hay diferencias entres las parejas abiertas y las no abiertas o exclusivas? Esta última pregunta la voy a desarrollar en el próximo articulo. Agradezco tus comentarios.
Referencias:
Bleichmar H. (1976). Introducción al estudio de las perversiones. B.A. Argentina.Domingo Carmen (2003). Cada oveja con su pareja. Barcelona. España.
American Association for Marriage and Family Therapy.
Garriga J. (2) El buen amor en la pareja.
Lander Romulo (1992). Las perversiones en la practiva psicoanalítica. Caracas. Venezuela.
Moreno, Valeria (2013). . Walter Riso (2005). La fidelidad es mucho más que amor. B.A. Argentina.

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