¿Cómo podemos tener una buena salud mental? (3/3).

Vanessa González RicoClínica, Destacados, Educación0 Comments

            Ahora bien, quisiera mencionar algunas formas en cómo podemos lograr tener una buena salud mental, cómo hacer para cuidarla, atenderla y darle la importancia que merece:

  • Aprende a identificar y gestionar tus pensamientos: A veces olvidamos la importancia del impacto que pueden tener nuestros pensamientos en nuestra vida interna, emocional y social, en muchos momentos, nuestros pensamientos nos oprimen y nos impiden seguir adelante hacia nuestros propósitos. Si logras identificar algún pensamiento o idea recurrente que te impide hacer lo que desees pudieses intentar crea una norma de sustitución. Por ejemplo: decide que, cada vez que pienses “las cosas van a salir mal y todo va a ser un desastre por mi culpa”, vas a darle un giro a ese pensamiento, repitiéndote a ti mismo “soy capaz, y si algo sale mal, seguro que hay solución”.
  • Cuida y respeta tus horas de descanso: Si bien es cierto, el sueño es esencial para que tu mente (y tu cuerpo) estén bien, el descanso en otros momentos del día es fundamental. Establece pausas activas en medio del trabajo, unos momentos del día y dedicarlos a tomar una merienda mientras revisas tu celular, escuchar alguna música o leer un libro. No pienses que esos 15 minutos son tiempo perdido: en realidad son tiempo invertido en estar bien y rendir en el resto de cosas que tienes que hacer.
  • Incorpora el ejercicio físico a tu vida como un hábito. Esto significa que para que puedas obtener el mayor beneficio de los efectos del ejercicio es necesario que lo practiques con regularidad, aproximadamente unas 3 veces a la semana, por 45 minutos cada día. Los efectos son muy positivos no sólo sobre el organismo, sino sobre tu mente. Por ejemplo, el ejercicio físico es un anestésico para el dolor, te ayuda a desviar la atención de las preocupaciones improductivas, también estimula la producción de endorfinas y serotonina, neurotransmisores del cerebro que contribuyen a la sensación de bienestar, ayuda a disminuir la activación fisiológica desproporcionada que va asociada a emociones como la ira, el estrés o la ansiedad. Mejora la calidad del sueño y hace que tengas un sueño más reparador y con ello para finalizar fomenta tu autoestima, seguridad, fuerza de voluntad, superación, autocontrol, entre otros.
  • Pide ayuda a un profesional: Así como contratas un entrenador personal, encuentra la ayuda de un psicólogo para vivir la vida con plenitud. Recuerda que los psicólogos no solo existimos para atender las crisis de personas con problemas de Salud Mental graves, sino también para trabajar como un apoyo preventivo para mantener el bienestar y equilibrio en esas personas que no se encuentran mal, pero se someten a las presiones del mundo moderno.
  • Propicia estímulos positivos cada mañana al despertar: Es decir no esperes que sea el día el que defina la calidad del mismo, sino tú mismo encárgate de buscar estímulos, hechos y actividades que te propicien espacios positivos para desempeñarte, por ejemplo, hace poco escuche como personas en situaciones de crisis buscan generar ambiente para liberar el estrés o incluso con pensamientos y acciones positivas hacen que sus días sean más relajados, más amenos y con menos estrés. Es decir, en la medida en que buscamos entornos agradable y confortable en tu día a día la realidad va cambiando en la búsqueda del bienestar, recuerda tomar en cuenta todos los sentidos, desde lo que ves, lo que escuchas, lo que tocas y lo que degustes.
  • Crea y fomenta las relaciones interpersonales que sean estimulantes y sanas para tu salud. En la medida en que te rodeas de personas positivas, optimistas, genuinas, espontáneas y creativas, se estimula la oxitocina, que produce sensación de bienestar, Por eso, es importante que busques, generes o potencies aquellos vínculos que son eminentemente sanos, que te suman, que te enriquecen, que te fortalecen, que te dan apoyo, que te resultan gratificantes.
  • Activa e impulsa tu cerebro al máximo de su desempeño: Existen múltiples teorías que demuestran que para evitar enfermedades neurodegenerativas y llegar a los 90 en pleno uso de tus facultades mentales, se debe hacer todo lo posible para activar el cerebro desde que se es joven, es decir no hay que esperar llegar a los 40 o 50 años para rehabilitarte cognitivamente, claro que si estas en esa edad también puedes hacerlo. ¿Cómo? te mencionaré algunos ejemplos: Realiza actividades que te estimulen al observar, registrar, aprender, memorizar, atender, escuchar, analizar, deducir, inventar. Realiza juegos que te exijan pensar como el ajedrez, hacer pasatiempos, crucigramas, sopas de letras. Lee libros que te hagan reflexionar y refrescar tu vocabulario y fluidez verbal. Puedes aprender un idioma, escribir un libro, componer canciones, tocar un instrumento musical, el hecho es que aprender acerca de temas nuevos es una forma activar tu cerebro.
  • Consume alimentos que beneficien tu salud mental: Esta demostrado científicamente que lo que comemos esta íntimamente relacionado al cómo nos sentimos, si convertimos la alimentación en nuestros aliados el bienestar emocional podría incrementarse de formas significativas. Por ejemplo, si deseas mejorar y aumentar tu estado de ánimo los alimentos que sean ricos en triptófano son los ideales, es un aminoácido esencial para producir serotonina, neurotransmisor que facilita sentimientos de seguridad, relajación, confianza y bienestar. Ahora bien, ¿En qué alimentos puedes encontrarlo? En la avena, los garbanzos, semillas de calabaza, espinacas, almendras, castañas, semillas de girasol, pescado, frutas y frutos rojos, entre otros. Ahora bien, si deseas reducir tu nivel de estrés incorpora a tu dieta chocolate negro con alta concentración de cacao, el mismo ayuda a reducir el nivel de cortisol en sangre, que es la conocida hormona del estrés, que a su vez disminuye el sistema inmunitario, y aumenta la tensión sanguínea; los espárragos, el aguacate, la avena. Los mismos facilitan la liberación de la serotonina, sustancia que ayuda a atacar directamente el estrés. Si quieres mejorar tu memoria y concentración, come salmón, atún, cítricos, frutas y hortalizas verdes, curry, alimentos con calcio y frutos secos.

Como podemos observar, cuidar de nuestra Salud Mental puede parecer un desafío que incluye muchos elementos que requieren de mucho esfuerzo personal, como el hecho de cambiar a hábitos más saludables, ser más positivos, asertivos e inclusive cuidar la dieta que llevamos. Pero con toda seguridad, esforzarnos a cuidar de estos elementos será recompensado con un estado de bienestar mayor y una salud Mental óptima, es decir, más y mejor calidad de vida, y al final, pienso que es un anhelo que todos tenemos: el vivir más y mejor.


Referencias:

American Psychiatric Association (APA). (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (5a ed.) DSM-5. Madrid [etc.]: Editorial Médica Panamericana.

Organización Mundial de la Salud (1992). Trastornos mentales y del comportamiento. Descripciones clínicas y pautas para el diagnóstico. Madrid: Meditor.

Papalia, Diane (2003). Desarrollo Humano. México: McGraw-Hill.

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